Empieza el buen tiempo, y las ganas de sacar los deditos de los pies al sol. Y nada mejor que unas flipflops de Puma. Las de arriba son otro producto cobranded más de Philippe Starck, el diseñador cortesano por excelencia. Las chanclas se suman a la línea de zapatos que sacaron el año pasado (los de mujer son horribles).

Cuestan la tontería de 110 euros.